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Esto no es un adiós

 
elespaciodeardillaroja
 

Hace tiempo abrí una cuenta Blogger pensado que nunca iba a escribir nada allí.  Lo hice para poder comentar blogs amigos que están en esta plataforma y de paso pensé que lo usaría como enlace a este.

 

El hecho de empezar a publicar allí, fue más o menos lo inverso.  Compañeros del proyecto “Secretos de un Adorno de Navidad” que están en Blogger, y otros amigos que estaban en Live Spaces que se habían cambiado, les era dificil seguir mis andanzas aquí, de modo que hace unos días empecé a publicar allí sin por ello dejar de hacerlo aquí. 

 

Los cambios sufridos en Live Spaces y la facilidad de manejo de Blogger han hecho que me plantee el cese de publicaciones en este blog. Y creedme, me resulta doloroso porque son muy profundas las raíces que he echado en este árbol pintado de morado.

 

La nueva casa tiene otro color, es más luminosa, tiene cosas distintas… sin embargo he querido conservar este color en ciertos detalles por ese romanticismo genético que me identifica y por esas raíces que os comento y que no quiero cortar. 

 

Es sabido que las ardillas escondemos la comida en varios lugares pero somos famosas por nuestros despistes y a veces se nos olvida donde la hemos puesto.  Esto no va a ocurrir.  Aquí nací y aquí tengo mi corazón. Quien me conoce lo sabe y  por lo mismo, sé que seguiré contando con su apoyo.

 

A la nueva casa podéis entrar pinchando en la imagen y en caso de que falle,  este es el link:

http://ardilla-roja.blogspot.com

 

 

Un abrazo a todos y nos seguimos viendo.

Parte médico y otras cosas

 

Hace nada publicábamos el cuento de Navidad y fijaos… ya ha pasado más de un mes. Desde hace tiempo me vengo dando cuenta de que los días se me pierden sin darme apenas cuenta, pero en estos momentos lo noto especialmente. Me siento con la fragilidad de este diente de león que en un golpe de viento puede desaparecer. La vida se va a pasos de gigante y no puedo hacer nada por parar el tic tac implacable del tiempo.  

 

Os cuento:

 

He llamado a mi madre, para preguntar por la abuela que está malita, y me ha puesto al día de las novedades del resto de la familia.  Me ha contado que un primo, con el que he tenido una relación bastante estrecha toda la vida, está enfermo.  Seriamente enfermo.  Le han diagnosticado cáncer en el sistema linfático. 

 

Ayer,  en mi último cuento Tornasoles, en uno de los párrafos puse una frase sin conocer todavía esta noticia.  La felicidad… como la propia vida, puede ser escurridiza y escaparse como un pez que se resbala entre las manos’. Sin embargo, mi primo está en una edad de las que llaman buenas para tener este tipo de males.  Tiene la madurez suficiente como para que las células malas no crezcan excesivamente deprisa, y la juventud necesaria para poder luchar contra la enfermedad.  Es fuerte y lo conseguirá, seguro que si, pero no puedo evitar estar preocupada. 

 

A esto se añade la situación que atraviesa la empresa de mi mejor amigo.  He hablado varias veces de ello en mi blog, por eso no voy a extenderme en explicaciones, pero la cuestión es que está mal y aunque no quiera también me afecta.

 

Una intenta ver el reverso de las cosas con el prisma del optimismo, cómo si no, sería capaz de inventar nuevas historias ¿verdad?,  pero no siempre me siento fuerte para ello.

 

Mi dedo está bien…  Los dos damos las gracias por las muestras de cariño que hemos recibido tanto por aquí, como por correo en esta semana que termina. Gracias a vosotros, he llevado mejor este pequeño contratiempo. Se ha recuperado muy bien y muy deprisa y el martes por fin, me quitan los puntos.

Mañana estaré mejor.  ¡¡Qué digo, si además es sábado y no tengo que trabajar!!   

 

¡Besos a todos!

 

Tornasoles

 
 

El momento de mi nacimiento no fue fácil para mi. La húmeda quietud del lugar donde me hallaba, empezó a sufrir repentinas sacudidas y a través de un estrecho túnel, con el empuje de una fuerza desconocida, se abrió ante mí la ventana de un nuevo mundo. Tenía miedo, pero cuando creía que caería al vacío, milagrosamente y por sorpresa, me sentí sostenida por unos brazos que me llevaron en volandas.

 

A lo largo de mi vida, unas veces he visto las cosas que tenía sobre mi cabeza, otras las que había por debajo de mis pies… he visto globos de colores, niños riendo, destellos cristalinos en las aguas de una fuente…  e incluso, al compás de las notas que salían de un bargueño mágico, como la bailarina que se mueve etérea y de puntillas al abrir una cajita de música; he bailado también.

 

Si… este mundo que tanto me había asustado al nacer, ha sido un lugar fascinante que me ha regalado risas, luces, formas muy dispares y colores que nunca hubiese imaginado. Sin embargo, la felicidad… como la propia vida, puede ser escurridiza y escaparse como un pez que se resbala entre las manos. A mi me ha ocurrido de repente y de forma irremediable.  

 

Con la convicción de haber descubierto el más mágico y extraordinario de los tesoros, ha señalado hacia mí con su dedito tierno y regordete. No he podido evitar mirarle a los ojos y en el fondo oscuro de su negra pupila, he podido ver los tornasoles de mi finísima corporeidad, precipitándose hacia el que era mi inexorable destino.  

 

Ahora, lo que queda de mi es apenas una mancha húmeda en su mano que desaparecerá en pocos segundos, pero a pesar de todo, la mía está siendo una muerte feliz. Fenecer siendo tocada por el dedo de un niño, es una suerte que corremos muy pocas pompas de jabón.

 

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Niusa, la libélula del estanque

 

Su cuerpo es pequeño y tan azul, que puede insultar al océano más profundo. Pertenece a esa categoría de seres especiales que los dioses bautizaron como “pintores del cielo. Es  Niusa, la pequeña y grácil libélula del estanque.

 

 

Las ardillas no conocemos el lenguaje secreto de las libélulas y hasta hoy, no es algo que hubiese echado de menos. Me bastaba verla bailar con la luz del sol a ritmo de bolero o cha-cha-cha, dando vida a través del prisma de sus finas alas, a singulares y bellos arco iris tornasolados;  pero algo inesperado ha sucedido…

 

La he visto cabizbaja, apática…  triste, posada sobre una hoja. Ajena diría yo,  a las caricias que el sol le estaba prodigando con sus largos y tibios dedos.  Bien parece que ese hilo invisible que mantiene vivos los corazones de las libélulas haya sido cortado y la pequeña Niusa, la primera bailarina del estanque, haya incluso olvidado quien es.

 

Si pudiera, le diría que sé bien que las lágrimas le impiden ver  el reflejo de su cuerpo azul en el estanque,  pero que antes de lo que imagina, verá sus grandes y garzos ojos mirándola desde el agua y sentirá de nuevo ganas de bailar un bolero con el sol.  Si pudiera…  pero no puedo.

 

* * * * * * * * * * * *

 

 

No sería extraño que alguien se sorprendiese por mi escrito, a fin de cuentas yo no había llegado a vuestro grupo cuando se escribieron los cuentos de libélulas, pero pese a que soy animal arbóreo con tendencia a los despistes, mis pies pisan suelo firme de vez en cuando.  Los últimos acontecimientos ocurridos en nuestra pequeña familia, porque así me siento entre vosotros, me han producido tal hormigueo en las vísceras que no he podido evitar escribir esta  historia que por supuesto dedico a Sinhué y a quien desde aquí mando un abrazo.

 

Pd- Como le he dicho a Sherezade, tengo el dedo torpe y morcillero por culpa del vendaje pero ya va doliendo menos. Gracias a todos por vuestros mensajes de apoyo; sois unos amores.  La verdad es que ayer estaba asustada y vi más de lo que afortunadamente está siendo.  Despacito, pero aquí sigo.  

 

Besos a tod@s.

 

 

 

 

 

A veces, las cosas pasan por ser lista

 

 

En fin... la cosa ha sido asi  

 

 

Mi hijo mayor ha querido abrir una lata grande de olivas con un abrelatas que no domina muy bien, y cuando parecía que ya tenía recortada toda la parte de arriba, le digo:   Espera, deja que lo quite yo, que tú no sabes como va esto y te puedes cortar.

 

Al parecer, no estaba bien recortada y al tirar de ella, se ha enganchado, ha rebotado y no me ha rebanado el dedo pulgar por puro milagro.  

 

No voy a alargar la explicación porque en estos momentos el dolor empieza a ser bastante molesto, además de que resulta incómodo escribir con los ocho puntos que me han dado y el aparatoso vendaje.

 

Y eso es todo querid@s.  Los que echéis de menos mis comentarios, que sepáis que no es por vagancia ni porque me haya olvidado de vosotros, simplemente es que no os puedo seguir al mismo ritmo.   Los puntos me los quitarán el martes de la semana próxima, pero yo creo que en tres o cuatro días (cuando no me duela tanto), estaré en condiciones de seguir mi ritmo habitual.

 

Un beso

 

 

Momento de una tarde de verano.

 

   

 
 

 

13 de agosto de 2008

 

Ayer el jaloque casi acaba conmigo, es un aire caliente que convierte el simple hecho de respirar en una tarea de lo más laboriosa, pero hoy el viento ha cambiado y ha traído unas nubes gordas que parecen algodón de feria.  El sol de vez en cuando se esconde tras ellas y el ambiente como por milagro, es bastante más fresco.

 

Alguien está regando su huerto.  A través del enrejado de la ventana, envuelto entre el olor de las rosas y el jazmín, el levante me trae un denso aroma a tierra mojada. Y por primera vez desde que llegué, me siento realmente a gusto.

 

Escucho la selección de música que preparé en casa antes de venir;  en este preciso momento oigo  Il Postino de Luis Bacalov… Debiera soplar siempre el levante, ahora me regala el aroma del hinojo,  que en una suerte de danza solitaria, frota sus tallos contra la pared de la cerca.  

 

¡Ay!...  Arropada por estos aromas, acariciada por la frescura de los dedos del aire y mecida por las notas del piano, empiezo a echarte de menos.  Intentaré atrapar el momento en estas líneas para compartirlo contigo mas tarde.

 

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Su nombre es Carolina

 

La tarde cae… el tiempo discurre despacio desgranando los minutos como si fuesen hojas y junto al kiosco de los helados, alguna paloma solitaria picotea restos de pan aquí y allá.  Sentado en un banco de esta plaza, dejando fluir hasta la más oculta y secreta de las esencias que pueblan mi mente, escribo...

 

 

 

Igual que llega la enfermedad, de forma inevitable y sibilina, penetró en mí el que ha resultado ser el sentimiento más fuerte y poderoso que jamás he vivido. Mi difunta nunca lo supo, o nada me hizo sospechar lo contrario, pero lo cierto es que iniciado el ocaso de mi vida, cuando uno ya está de vuelta de todo y sin pretenderlo, me enamoré como un adolescente de Carolina, la florista.

 

La veía a través del cristal del escaparate cuando pasaba por la acera. Su piel se veía tersa como la de los albaricoques en su punto exacto de madurez y su cuerpo se intuía lozano y fresco como la hierba verde.  El perfil de sus labios recordaba al arco de Cupido y sus ojos, del color de la albahaca, eran dos balcones que cuando me miraban, producían en mí un vértigo que apenas podía controlar.

 

La amaba en silencio cada tarde.  Sentado en un banco del parque, la veía acomodar las plantas y los ramos que había expuestos en el exterior. Incluso con aquel delantal verde con ribetes naranjas era capaz de eclipsar la hermosura de rosas, margaritas, gladiolos y otras flores exóticas de singular belleza.

 

Alguna vez, a fuerza de verme sentado en el banco o cruzar por delante de la tienda, me saludaba dibujando con la perfección de su boca, una bonita sonrisa. Y yo la veía como lo que era… una diosa inalcanzable y prohibida para mí, pero un día no pude seguir evitándolo y como el enfermo que acude a la farmacia en busca de su remedio; tuve que ir a la tienda.

 

-Buenas tardes, ¿qué desea? Me preguntó sonriente al verme entrar.

 

Sentía la sangre palpitar en mi garganta y temía no poder hablar, pero fue ella misma quien solventó ese pequeño contratiempo al continuar diciendo: - Y qué se puede buscar en una tienda de flores, ¿verdad?...  Tenemos cosas muy bonitas. Las rosas rojas y los iris los hemos recibido esta mañana…-   Yo la miraba deslumbrado mientras ella seguía hablando de orquídeas Vanda y otras exquisiteces florales. Y la fresca calidez de su voz proyectándose entre aquella mezcla de fragantes aromas, produjo  en mi un inusitado efecto sedante; consiguiendo así, terminar con la ansiedad que me produjo el mero hecho de estar cerca de ella.

 

-… Si quiere algo especial como una rosa azul…- prosiguió, … podemos tenerla en veinticuatro horas, aunque tiene que saber que son un poquito más caras que las otras.

 

Convencido de que no había dinero que pudiese pagar la flor que yo necesitaba, le sonreí.  -Se habrá dado cuenta, le dije …de que cada día paso por delante de esta tienda y cuando voy al parque me siento en el banco que queda justo enfrente.  Llevo tiempo preguntándome, si la flor más bonita que hay en ella aceptaría al menos tomarse un café conmigo. 

 

Con esas palabras, acababa de ofrecerle abiertamente y de aceptar yo mismo, mis sentimientos. En ese momento no le dije mi nombre, porque a fin de cuentas ya nos conocíamos. Ella era Carolina, la dueña de la floristería y la mujer que me había robado el corazón y yo no era más que un viejo chocho que pasaba por delante de su tienda cada día.

La respuesta no se hizo esperar. Mientras se quitaba el delantal y le hacía una seña a un joven que pulverizaba unas plantas verdes, para mi sorpresa contestó: ¿Puede ser ahora?

 

Compartimos apenas la brevedad de un café, pero esa tarde dio inicio a los que resultaron ser, unos de los días más felices y enriquecedores de mi vida. Vivíamos nuestra secreta relación en la eternidad que otorgaba el tiempo que podíamos estar juntos y la primera vez que hicimos el amor, a escondidas en el baño lloré como un niño. Uno ya no tenía el vigor de los veinte años, pero ella, mi diosa clandestina, en la plenitud de su vida consiguió despertar en mí emociones que creía muertas. 

 

Cuando Consuelo que en gloria esté, enfermó, dejamos de vernos por expreso deseo de Carolina. Pensó que debiendo estar más presente en mi casa, lo mejor era dejar nuestra relación en una especie de stand by sin fecha de expiración.  Decía que le parecía inmoral estar conmigo mientras Consuelo luchaba por su vida y que lo más justo para con ella, era quedarse al margen.

 

Acepté su voluntad sin alegatos conociendo el riesgo que a pesar de todo conllevaba. Yo estaba seguro de que mi amor por ella no tenía límites y ella también decía que me quería, pero es sabido que la distancia consigue muchas veces marchitar una relación hasta hacerla perecer.

 

En este punto de la historia, puede parecer que eso fue lo que ocurrió, pero no ha sido así. Carolina, la mujer más generosa que yo he conocido, mantuvo conectado ese hilo secreto e invisible que une a los amantes y pasado el tiempo prudencial que requería socialmente mi nuevo estado civil, aceptó venir a vivir conmigo.

 

Mis amigos, los que me quedan, me preguntan en ocasiones qué médico me asiste y si tomo algún complejo vitamínico para estar tan vehemente y enérgico. Tal vez un día les desvele mi secreto y les cuente que el compuesto que me tiene así, aunque tiene nombre de mujer; no se llama Viagra ni lo venden en farmacias, si no que lo encontré en una floristería.

 

 

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Camino, la película y Russian Red

 

Anoche tuve el valor de ver Camino de Javier Fesser.  Y digo esto porque está muy lejos de ser del estilo de las que me lo hacen pasar bien en el cine, pero siempre he dicho que para tener opinión, hay que tener conocimiento.

 

Me llamaron la atención los ojazos azules de la joven protagonista y tras leer el argumento de Camino , no podía dejarla a pasar. Por el trasfondo, prometía ser algo distinto a otras películas con desenlace parecido.  Está basada en la hija menor de una familia del Opus Dei, que falleció en 1985 y que actualmente está en proceso de canonización.

 

La joven actriz Nerea Camacho encarna a Camino: un ser extraordinario, lleno de luz y difícilmente repetible. En una edad llena de cambios elige el AMOR, con mayúsculas,  por encima de todo. Sin embargo su madre tiene un plan distinto para ella.

 

Mariano Venancio es José, el padre.   Este personaje me robó el corazón.  Encarna la duda, el desconcierto, y la impotencia ante algo tan antinatural como es enfrentarse a la muerte de su hija.  Tal vez por eso es tan real, tan humano, con tanta alma.  Sus ojos no podían disimular su propia tragedia: no tener un plan B

 

Carme Elías es Gloria, la madre.  Sin duda el papel más duro. Firme en sus convicciones esta mujer no flaquea un sólo instante y cuando lo hace, nos proporciona uno de los momentos más tremendos de la película. Gloria vive un aplastante sentimiento de culpa que su educación y su entorno se esfuerzan en alimentar constantemente.

 

Manuela Vallés es Nuria, le hermana, o Yeyé como le llamaba Camino: representa la fragilidad, la ausencia, la incapacidad de enfrentarse a si misma. También fue un ser luminoso y extraordinario, que ahora asiste impotente a la muerte de su  única hermana y al desvanecimiento absurdo y triste de su propia luz.

 

El desenlace de la película es el que es y no sorprende a nadie, pero el desarrollo de la misma engancha desde el principio. Como digo al inicio de esta entrada, Camino es una película distinta que a nadie va a dejar indiferente.    

 
Enlace para poder verla on line:
 
BSO de Camino 
Cigarettes - Russian Red 
 
    
 
 

Meme o lo que sea, sin colesterol

 
Tras los excesos a los que nos ha sometido Sinhué con su amplio surtido de chorizos, modesto que es el chico,  os ofrezco algo sin tanta chicha y 0% de colesterol.  
 
 
 
dos peras
 

o

Dos melones

 

una chirimoya

 

un kiwi

y algo tan español y que se cria en casi todas las latitudes como es

el sencillo pero sabroso higo.

Bon apetit cheris!!!
 
pd -  Mañana, volveré a la seriedad que me caracteriza
 

Meme con chorizo, lo ♪ co ♪ mía ♪

 
Bien, recogido el testigo que tan gentilmente me ha pasado Sinhué, aqui os dejo (sin que sirva de precedente) esto llamado Meme en el mundo bloguero, junto con este chorizo que si es un chorizo, no lo que ha puesto Sinhué que parece una mortadela rusa con redecilla.
 
 
 
En fin, ahi voy.
 
1- ¿Qué te motivó a escribir el blog?
En el sitio que empecé no tenía libertad de movimientos, asi que me busqué mi propio sitio  

2- ¿Consideras que escribes bien?
Yo que sé. Unos dias mejor que otros. 
 
3- ¿Cuál sería un adjetivo (o varios) para describir tu blog?
Bufff!!  ecléctico, tal vez
 
4- ¿Has pensado a veces que se ha vuelto una obligación?¿Cuando?
No.  Es mi casa.  Entro y salgo cuando quiero. 
 
5- Seguro que hay blogs que no te gustan ¿cuáles? ¿Te atreves a mencionar uno en concreto y decir por qué?
Es que tengo varios preferidos y todos diferentes.  No puedo decir uno en concreto.  
 
6- ¿Comentas a veces por obligación?
La verdad es que nunca. 
 
7- ¿Cuál es tu post preferido de este año?
Sinhué va a decir que no tengo opinión propia, pero es que es el mismo post jajajajajaa  bueno, no el mismo exactamente.  En fin, ya me entendeis jajajjajaa

8- ¿Cuál es tu blogger preferido?No valen preferencias afectivas.
Tengo varios blogs preferidos, por lo tanto tengo varios bloggers, con o sin preferencias afectivas.
 
9- ¿Temes que algún día tu blog deje de atraer a la gente y dejen de comentar?
No me gustaria, pero no le temo.   Si eso pasa, me dedicaré al encaje de bolillos o algo por el estilo
 
10- ¿Qué crees que no serías capaz de escribir?
El manual de montaje de un mueble de Ikea..  mi conciencia no me dejaria hacerlo.
 
11- ¿Piensas que un blog es una especie de terapia?
Hasta ahora no he necesitado que lo fuese, pero sé que para mucha gente lo es.
 
12- Una pregunta que te gustaría contesten tus lectores.
 
A las mujeres:
¿Por qué crees que los hombres tienen tanta fijacion con el culo de las mujeres?
 
A los hombres:
¿Por qué os atrae tanto el culo de una mujer?
 
Estais todos nominados!!!!
 
 

La mirada de Iñaki de Juana

 

Cada mañana mientras espero que lleguen las niñas, echo una ojeada a la información de la prensa, y hoy me ha llamado la atención esta foto.  El personaje de la imagen, probablemente conocido por todos los que seguís este blog, es el terrorista etarra Iñaki de Juana Chaos.  

La imagen de este individuo, nunca me deja indiferente,  pero en esta ocasión ha sido por la paradoja que lleva añadida.  Con estos ojos miraba de Juana a los reporteros que lo fotografiaban cuando, con su extradición pendiente,  asistía en Belfast a la marcha por la paz en Gaza.  Entretanto su esposa, grababa en video las caras de quienes le fotografiaban.  Fuente: El Mundo.es

 

 

Feliz lunes a todos

 

1, 2... Probando


           Pues si, lo conseguí.   
 
Llevo dos dias intentando incrustar un reproductor en una entrada del blog.  El que salia, no funcionaba, y el que funcionaba en la vista previa, al publicar, spaces lo eliminaba.  La idea era que acompañase a un texto, pero estoy tan contenta que lo voy a dejar a él solito para que se luzca.   Como los bailarines de un cantante, que la cámara los enfoca cuando hay un paro en la letra y sólo se oye la música.
 
Hale.. hasta pronto :) 

¡Feliz Año Nuevo!, princesa

 
 

La obligación de pasarlo bien porque socialmente se ha decretado estar feliz un determinado día del año, nunca ha casado bien conmigo.  Hasta el año pasado cumplí con el ritual de reunirme con gente, tomar las uvas, brindar con champán, llevar ropa interior roja  y tras la última campanada abrazar a quien tenía al lado y gritar con fingido entusiasmo: ¡feliz año nuevo! Pero en este pasado fin de año,  por fin, ha sido todo distinto.

 

Tras una caliente y larguísima ducha, decidí estrenar las zapatillas con  mapaches que con tanto acierto me ha traído el Papá Noël esta navidad y ponerme el confortable pijama de franela rosa con estampado de búhos, que tengo desde hace dos temporadas. Frente al espejo y rodeada por la orla de humedad que deja el vapor acumulado durante la ducha, me fijé en mi aspecto. Recordé lo que me dijo Roberto en una ocasión, con esa voz de locutor de radio que le salía cuando se ponía solemne  – Nena, déjate de tonterías, que tu estás estupenda hasta con la bolsa del súper.   ¡Ay!... Cuánto deseé que me hubiese visto en ese instante.

 

Abrí la ventana del cuarto de baño apenas unos milímetros y minimizar así los estragos que produce la condensación del vapor en los azulejos de la pared, apagué la luz y me dirigí a la cocina a prepararme algo para cenar porque no hay que engañarse, la comida es lo mejor de la nochevieja. 

 

Sobre la mesita del salón tenía listo un buen surtido de películas, que previamente había seleccionado. Descorché una botella de sidra porque siempre la he preferido al champán y me dispuse a saborear mi cena y recibir el año con los personajes más carismáticos del celuloide.

 

Al sonar las doce en el reloj de la pared, como una Bridget Jones enfundada en mi viejo pijama de franela rosa, llené mi copa y brindé por Roberto. Deseé con fuerza que le fuesen bien las cosas y que algún día, de alguna manera, pudiéramos de nuevo reírnos en la cara del mundo si hiciese falta.

 

La auténtica Bridget, se besaba en ropa interior con Marc Darcy bajo la nieve, cuándo decidí acostarme.  

 

* * * * * *

 

Llevaba durmiendo más o menos una hora cuando un frío repentino recorrió mi cuerpo. -Feliz año nuevo, princesa…  escuché claramente. Me impresioné, pero tras unos segundos, el sobresalto se convirtió en malhumor. Tengo el sueño ligero y lo último que me apetecía, era desvelarme por ese sinsentido provocado seguramente por algún mazapán mal digerido. Resoplé sacudiendo el edredón y me di la vuelta. Me cubrí la cabeza, y recogí mi cuerpo hasta conseguir la socorrida posición fetal para entrar en calor.  Pasados unos minutos, más calmada, me fue invadiendo de nuevo el sopor.

 

-Vaya… ¿Ni un igualmente, siquiera?

 

La inconfundible voz de Roberto estremeció hasta la última de mis células.  Intenté hallar una explicación  a lo que estaba pasando, pero no podía pensar. Le vi apoyado en el quicio de la puerta, mirándome con sus ojos pequeños pero tan intensamente oscuros y abisales, que cuando caes en ellos, es imposible volver a salir.

 

No perdimos tiempo en contarnos cómo nos había ido, ni por qué había venido a esas horas, sólo nos abrazamos con tantas ganas, que ni un fino cabello hubiese conseguido interponerse entre nosotros. - Déjame mirarte, deja que grabe este momento en mi memoria, me dijo con ansiedad contenida.

 

No sé en qué momento se quitó la ropa.  Ni recuerdo cuándo me despojé yo de la mía. Mis pechos desnudos, erectos buscaban su boca y ésta, complaciente comió de ellos. El cosquilleo de su barba, excitó mis sentidos por completo y el aroma a madera y cítricos que exhalaba su cuello, sacó de mí el instinto más salvaje que recuerdo.

 

 

Recorrí su cuerpo intentando aprender nuevamente cada línea, cada saliente y cada recodo de su piel, y a la vez, marcar en ellos con mi boca y con mis manos la huella de ese instante.  Quería retener en mi lengua, el sabor de sus labios, de sus manos, de su pecho, de su vientre… y poder saciar el hambre desbocada y voraz que se apoderaba de mí.

 

Me acariciaba con maestría de artista y como el músico que afina las cuerdas de su guitarra, arranaba de mí notas hasta entonces no oídas. Conocedor sin duda del arte de amar a una mujer, se recreaba al deslizar sus dedos por los ardientes pliegues que se ocultan entre mis piernas. Y sin prisas, pero sin descanso, con la firme delicadeza de quien desgrana una fruta madura, lamía con placer el escondido fruto de sus anhelos. Y en cada beso, cada mirada y cada jadeo, iban impresas las palabras escritas, las caricias no dadas y el eco de todo lo dicho.

Agotada al terminar y con una plenitud desbordante, le dije riendo:

- ¡Feliz año nuevo, Roberto!

 

* * * * * *

 

Desperté por la mañana abrazada a la almohada, semidesnuda y con el pantalón del pijama enredado entre las sábanas. Aturdida, rememoré lo ocurrido…

 

Medio en broma, a veces digo que tengo telekinesia, por el poder, que no domino, de levantar cosas sin necesidad de tocarlas, pero tanto como para traer a Roberto esa noche, me pareció mucho poder. El zumbido que prvocó el móvil al vibrar me sacó de estas cavilaciones. En la pantalla apareció con varias horas de retraso, un mensaje de Roberto que decía: - ¡Feliz año nuevo!, princesa

 

Tal vez, no haya sido todo un sueño.

 

 

  

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Lo más raro del 2008

 

En estos días de renovados deseos y nuevos propósitos para el año que acaba de empezar, los programas de televisión suelen hacer un repaso a las noticias más destacadas que se han dado en el ciclo que se cierra.  Yo quisiera también comentar algunas de las cosas que más me han llamado la atención por un motivo u otro. 

 

La primera es el secuestro y posterior desaparición de la pequeña Madeleine McCann sin que se haya sabido a ciencia cierta qué pasó Lo que me resulta mas extraño de este caso es en las circunstancias que se produjo. Porque vamos a ver, por muy cerca que estuviese el restaurante en el que estaban cenando sus padres, ¿Cómo pueden tener la sangre fría de dejar a los niños solos? ¿Cómo no contrataron una canguro? Son maneras de ver las cosas, pero a mi no deja de sorprenderme.

 

El Monstruo de Amsteten. Josef Fritzl, el austríaco que mantuvo a su hija encerrada durante 24 años en el sótano de su casa y con la que tuvo ocho hijos de los que dejó morir a uno cuando apenas tenía horas de vida. Esta noticia debió de sacudir incluso la materia interior de un corcho, por que es lo más espantoso y espeluznante que yo he conocido en toda mi vida. Lo siento por mis monjitas que intentaron que creyera en la bondad de dios, pero viendo esto… lo siento, no puedo.

 

Otro que llenó muchas páginas de periódicos y revistas españoles fue el caso de Santiago del Valle. ¿Qué hacia libre este hombre en libertad, cuando en el momento que secuestró a Mari luz, debía estar en la cárcel?  Yo quiero pensar que esto es algo inusual y que la Justicia, se llama así por ser justa y no porque la Incompetencia hubiese tomado su nombre. Para los que estáis al otro lado del charco y tal vez desconozcáis de lo que hablo, podéis informaros en el reportaje de El Pais  - El crimen de la niña Mari Luz

 

 

Otra noticia que me removió por dentro aunque por motivos distintos, fue la publicada el 26 de marzo en 20minutos.es.  Zoran Nikolovic, un hombre serbio de 35 años, tuvo que ser operado por los daños sufridos en su pene al practicar sexo con un erizo. No es una broma.  Al parecer y siguiendo los consejos de un curandero, lo hizo para corregir sus problemas de eyaculación precoz, aunque el resultado no fue el esperado Hay que decir que el erizo resultó ileso.

 

La mayor preocupación de Zoran era qué pensaría su novia de él.  A mi lo único que se me ocurre, es que este chico no debe ser muy listo. ¡Alma de cántaro, que eso pincha!

 

La que si es lista es una anciana de 88 años del estado de Oregón.  Según lo publicado en el periódico, El Universal.com.mx  de Mejico el pasado 31 de diciembre,

La anciana se defendió eficazmente de un hombre que penetró desnudo en su casa, al darle un fuerte apretón en la entrepierna. Al agresor de 46 años se le fijó una fianza de ciento diez mil dólares. Para que luego digan que las ancianitas son seres desprotegidos.  Nada más lejos.

 

Otra anciana de Jaén de 74 años fue multada en un principio con 180 euros aunque al final quedaron en 90, por pellizcar en la zona genital a una mujer. No es broma, yo soy una ardilla seria y contrasto todo lo que leo. Salía publicado el 15 de Abril del 2008, en 20minutos.es  El hecho en si resulta chocante, pero en este caso se convierte en algo bastante surrealista ya que el pellizco en cuestión fue dado ¡¡en un funeral!! .

 

Como surrealista es la página de Internet que encontré un día sin saber cómo. Se llama Xdress.com y es de moda masculina aunque tengo que decir que me tiene confundida. Como diría mi abuelo… para ver cosas, nada como estar vivo.

 

Quien sabe si yo misma no formaré parte de los titulares que depare este 2009. En estos momentos empiezo a sentirme amenazada por un montón de ropa que lleva varios días esperando ser planchada y no hace mas que engordar.  Ardilla Roja, ese animalito que vimos saltar de blog en blog,  pereció al ser engullida por un grupo organizado de pantalones, camisetas y calcetines de deporte.  Qué forma más tonta de morir. 

 

 Amanece que no es poco.  Una perla rara del cine español, en la que entre otras cosas,  los hombres nacían en el campo.  No es del 2008, pero es inusual

 

  

 

Hasta pronto :)

 

Rosas en Diciembre

 

La temperatura desde hace varias semanas no sobrepasa los seis grados, hay mucha humedad debida a una niebla obstinada que no quiere dar tregua a este rincón del Midí francés y caray, ¡hace frío!. El sol no viene ni de visita y a la calle no se puede salir si no se va bien abrigado, pero por alguna razón que desconozco; en mi jardín, al que presto menos atención que a las revistas del corazón que nunca compro,  han nacido dos rosas rojas. 

 

En un rosal sin hojas rodeado de césped muerto, nacieron hace tres semanas y pasados los días permanecen tersas y de un rojo tan vivo que por el tiempo en que estamos, no parecen reales. Me recuerdan a esos amores tardíos que nacen sin saber cómo en un terreno que se suponía muerto. O los que permanecen vivos pasados los años, como el de Florentino Ariza, el personaje que encarna Javier Bardem en película basada en la novela de Gabriel García Márquez, “Amor en los tiempos del Cólera”.

 

Florentino Ariza estuvo enamorado toda su vida de Fermina Daza pero al no pertenecer ambos a la misma escala social, ella se casó con otro hombre que encajaba mejor con los intereses de su familia. Pasaron cincuenta años hasta que consiguió estar con ella, pero su amor conservó el entusiasmo de la adolescencia.   Son amores extraños, a los que no se encuentra una explicación razonable,  pero a mí, que siempre he sido una romántica, me gusta pensar que son posibles. Me gustó mucho la película.

 

BSO en Youtube- El amor en los tiempos del cólera.

Shakira - Hay amores.

    

 

Y con este sentimiento me quiero despedir, el de que cualquier cosa por increíble que parezca, es posible.

 

EL 2008 no ha sido un año fácil y dicen que el 2009 puede ser peor. Como le he comentado en un correo a un amigo muy querido, las palabras empiezan a agotarse y una ya no sabe qué decir para expresar lo que siente o desea. Por eso mis doce uvas no van a ir acompañadas de peticiones este año, si no agradecimientos.

 

 

Gracias a mi familia por serlo.

Gracias a los que seguís este blog, por dar sentido a las palabras que esta ardilla se atreve a juntar

Gracias a los niños que cuido, porque se siguen asombrando ante una pompa de jabón.

Gracias a mi amigo Alparcero, por muchisimas cosas. Con él me faltarían uvas pero por decir una, hacerme reir cuando lo que de verdad le apetece, es llorar. 

En fin, qué se yo... Gracias a la cafetera Nespresso, al cine on-line, al Dr.House, a Anatomia de Grey y  a KISS fm.  Al pan con nutella, a las gominolas y como no, a mi lavadora. No exagero nada si digo que sin estas doce uvas, el 2008 hubiese sido un año mucho peor.

 

 

En la medida de lo posible, …  Feliz 2009

 

Niña Buena

 

 

Hace unos meses, en uno de los viajes que hice para visitar a mi hermano, me acerqué al que fue mi antiguo colegio. Salvo algunos detalles que habían cambiado como el timbre o la gran puerta de hierro por la que entrábamos, hubiese dicho que no había pasado el tiempo por él.

 

Tras pulsar el timbre un par de veces, salió a abrirme una mujer sin toca ni hábito.  Ahora no es fácil distinguir a las monjas. Llevan faldas escocesas mostrando sus piernas, son rubias, morenas e incluso alguna tiene el pelo rizado. Siendo niña, jamás hubiese dicho que una monja pudiese tener pelo.   De no ser por una minúscula cruz que llevan incrustada como un pin en la chaqueta o en el cuello de la blusa, podrían pasar perfectamente por seglares.

 

--Buenos días, ¿en qué podemos ayudarle?

 

Yo había sido de las primeras niñas que fueron a ese colegio, y le dije que simplemente tenía curiosidad por saber que fue de las hermanas que  vivían en el convento.

 

--Demos un paseo mientras hablamos. Me contestó muy sonriente  -Yo soy la hermana Clara.

 

Hechas las presentaciones, me hizo volver sobre mis pasos y me acompañó a la puerta de una verja que ocultaba los jardines.  Habían pasado muchos años y sin embargo por un momento tuve la sensación de haber estado allí el día anterior.

 

Al pasar frente a mi antigua clase, y con la claridad que da el recuerdo, pude escuchar la voz de mi madre.  Se buena, me decía cada mañana al dejarme bajo la tutela de la monja portera. Nunca entendí por qué, de ninguna forma hubiese podido ser mala en aquel mundo habitado por mujeres que dedicaban su vida a Dios. Aunque esto, el hecho de que eran mujeres lo supe más tarde, a los cuatro años estaba convencida de que las monjas eran simplemente eso. No iban a la peluquería, no llevaban medias de nylon como mi madre, no iban a comprar y nunca las veía  en otro sitio que no fuese el colegio, la capilla o los jardines del convento.

 

Pese a ser confiada a esos extraños seres vestidos de negro de los pies a la cabeza, no me sentía a disgusto entre ellas y tengo gratos recuerdos del que fue mi primer colegio.

 

--¿Cuantas niñas tienen ahora, hermana Clara?

--Ninguna.  Cuando me enviaron aquí, el colegio ya había sido cerrado.  Ahora es una casa de retiro.

--¿Tienen abuelos?

 

No sé si fue mi pregunta o la expresión de mi cara, el caso es que hice reír a la monja. Rápidamente se apresuró a aclararme que no, que a pesar de que  su orden lleva centros de gente mayor,  era una casa de retiro para ellas mismas. Las monjas que por su edad o condiciones físicas ya no pueden trabajar, van a vivir allí.

 

Nunca hubiese imaginado encontrar mi colegio convertido en un asilo de monjas jubiladas o enfermas ¡Con lo activas que las recordaba! En el huerto, con los rosales, tendiendo interminables hileras la ropa, o por supuesto dando clase.

 

--¿Siguen haciendo el mes de mayo,  hermana Clara?

-- Por supuesto, a la Virgen no deben faltarle flores ni un solo día del año, pero mayo es el mes de María, me contestó sin perder la sonrisa un instante y como diciendo, lo sabes perfectamente.

 

No podía dar descanso a mi cabeza, iba y venia por los recortes de mi pasado constantemente y recordé también mi primer mes de mayo en el colegio. A mediodía nos llevaban a hacer la visita a la Virgen y no se por qué, a mi aquello me parecía una aventura de lo mas excitante.

 

El rumor que producían las suelas de los zapatos de veinte niñas y el tintineo del rosario de la hermana Joaquina,  rompían levemente el silencio y la quietud que se respiraba a lo largo del pasillo que conducía a la capilla.  -De dos en dos… sin correr…  las manos atrás, no toquéis nada… repetía hasta tres veces como en una letanía, antes de llegar.

 

Al entrar en la capilla las voces aniñadas del coro, se fusionaban en una inexplicable atmósfera, acrecentada por el olor de los cirios y los ornamentos florales que con tanto esmero cambiaban a diario las novicias.  Claveles blancos y lirios flanqueaban la figura del Cristo crucificado y alhelíes, azucenas y rosas blancas rodeaban el manto azul de la Virgen.

 

Algo que a mi joven cerebro también le costó procesar, fue que esos sonidos salieran de gargantas humanas. En el silencio de la capilla, esas voces aflautadas e imposibles resonaban de tal forma que llegué a pensar que provenían de los angelotes sonrosados y rubios que había pintados en las paredes, iguales a aquellos que flotaban ingrávidos y sin cuerpo en el cuadro que mi abuela tenia sobre el cabecero de su cama.

 

--¿Y la hermana Joaquina, vive todavía? Era una pregunta de esas que se hacen sospechando todo lo contrario, pero no,  la hermana Joaquina vivía y con aceptable buena salud.  Con sus noventa recién cumplidos, aparte de la pérdida de oído y alguna que otra laguna en su memoria, se encontraba bastante bien.

 

Nos dirigimos a un pequeño saloncito en el que las hermanas podían conversar unas con otras, hacer punto, jugar al parchís, o a las cartas… También fue una sorpresa para mí verlas divertirse.  ¡Cuanto habían cambiado las cosas!

No me costó demasiado reconocer a la hermana Joaquina. Llevaba el hábito de siempre y la chispa de sus ojos seguía siendo igual de brillante.

Por supuesto no me recordaba, pero se emocionó al saber que una antigua alumna suya, había ido a verla.

 

-Ay que ver hermana, cuanta guerra le dimos…– le dije alzando un poco la voz por su sordera. Se quedó pensativa y pasados unos segundos, respondió:

 

-- No lo creo, pareces una niña buena.

 

Desde luego ya no soy la niña que se quedaba embobada en misa, sin preguntar como podía el cuerpo de Cristo meterse en aquella forma redonda sin haber bajado de la cruz, ni por qué el cura se lo comía después.  Tampoco la que enrojecía con pensar que el chico que le gustaba pudiera estar mirándola, y también estoy lejos de ser la que en la discoteca alguna vez escuchó eso de “estás para comerte”, o “qué buena estás”.

 

¿Lo fui?...  ¿lo estuve?...  Simplemente espero haber no haber defraudado a nadie.

 

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Secretos de un adorno de Navidad

26 blogs amigos de TRES PLATAFORMAS, nos hemos unido hoy para contar un cuento de navidad en no más de 80 palabras. Al final encontrarán los enlaces a los otros blogs participantes, para que por favor lean sus versiones originales y las comenten.

 

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Miguel dormía la siesta en la habitación y ella, mientras hablaba por teléfono me colgó en el árbol.

 

La grave voz del otro lado, dijo:

-         Yo la verde, tú la roja.  Lo haremos a medianoche.

 

 

Llegó  nochebuena y justo a medianoche Lucía se levantó de la mesa para encender las luces del árbol.  Su pensamiento era tan fuerte que al rozarme con sus dedos pude escucharlo: Roberto…  te quiero. Entonces supe su secreto. Se había enamorado de otro hombre.

 

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Enlaces a los otros blogs participantes:


Aire

Alexis 

Alexis Castro

Alhena

Ankh

Arena

Cardenal Farenas

Domingo

Elena

Gloria

Goibelurra

Irlanda

J. Salvador

Ly

Mimi

Monika

Musa

Neogéminis

Nieves

Pepi

Perlita

Sandra

Sara

Sherezade

Shi

Silvia

Sinhue

 

Aprovecho para daros la bienvenida a los que entreis aquí por primera vez y como no, desearos a todos en la medida que sea posible una Feliz Navidad.  Que el Año Nuevo nuevo os traiga simplemente todo lo que deseais.

Un abrazo


puta crisis

Con perdón!  

 

Es la tercera vez que le dedico una entrada a esa incómoda compañera de viaje que a pesar de no haber sido invitada por nadie, parece haberse instalado para el resto de la vida.

 

Hoy estoy sinceramente triste y en el marco en el que trabajo no me lo puedo permitir.  Los niños son como esponjas que se impregnan de lo que les rodea, pero hay momentos en los que se me hace muy difícil cantar, reír, o bailar la canción de los pollitos.

 

Ayer estuve hablando con un amigo al que "esa", y lo digo con el mayor de los desprecios, se ha empeñado en destruir lo que tantos años y esfuerzos le ha llevado levantar. Le ha quitado su buen humor, sus ganas de reír, e incluso yo diría que su salud y todo eso es algo que  no le voy a perdonar jamás.

 

Nadie merece pasarlo mal, pero mi amigo no es una persona cualquiera,  ¡¡es mi amigo!! y lo que a él le pasa a mi me afecta y me duele no poder hacer nada para ayudarle. A veces le escribo… Hay quien dice que no se me da mal escribir, pero…  ¿acaso en estos casos, sirven de algo las palabras y los buenos deseos?... yo os lo diré, no sirven para nada,  porque "esa" sigue reduciendo el cerco y los problemas siguen ahí.

 

Dicen que la alegría compartida, es doble alegría y que el dolor compartido es medio dolor… y el en primer caso es cierto, pero el otro...  En fin...

 

Los niños no saben de crisis. Pintan renos que vuelan y hoy le apetece cantar la canción de los cinco ratoncitos. Asi que voy a ello.

 

Hasta pronto :-)

 

Los ricos también lloran

 

Diez millones de dólares era la cantidad ideal para abrir una cuenta en la empresa de inversiones de  Bernard Madoff,  ex presidente del Nasdaq  y ya conocido como el sinvergüenza más grande que ha dado la historia, aunque posiblemente haya más. Esta ardilla no hubiese podido abrir una cuenta de este tipo, de lo cual me alegro profundamente. 

 

La cantidad que este señor ha estafado a millonarios pardillos, cuya ambición hizo que le confiaron su dinero y a entidades bancarias de todo el mundo, se calcula a día de hoy cerca de la vertiginosa cantidad de treinta y ocho mil millones de euros,  que en las antigüas pesetas serían…. no sé, la calculadora da error con tantos dígitos como salen, pero mucho, muchísimo dinero. El gurú de Wall Street, como se le conocía en el mundo financiero gozaba de tal prestigio que nadie imaginó algo así ni en sus peores pesadillas. 

 

El Banco de Santander por citar uno,  ha sido una de sus victimas y cuando leo que reconoce haber perdido el 2% de su capital, porque lo invirtió  en productos relacionados con los negocios de Madoff,  pero que no se considera responsable de las pérdidas ocasionadas a sus clientes, no sé que pensar.  ¡Vamos a ver, señores!  Que yo meto mi dinero en su banco porque usted me ofrece un interés mas alto que el banco de enfrente, no para que se lo de al primero que pase. ¿Cómo puede decir que no es responsable?    

 

Tal vez debamos volver  a la época en la que se guardaba el dinero debajo de un ladrillo, porque vista la seguridad que hay al dejarlo en un banco,  casi es más fiable. Y hablando de esto recuerdo la película ‘Teresa de Calcuta’, supongo que por puro contraste. El  mismo que se veía entre los lujos del Vaticano y los suburbios de la ciudad hindú donde vivían aquellos a los que dedicó su vida. Los más pobres de entre los pobres. 

 

No quiero hacer bromas con esto, porque el tema no es para reírse pero me ha venido a la cabeza un chiste que me contaron no hace mucho y que tiene su gracia.  Dice así: Hay que ver que desgraciados somos los dos,  a ti se te muere tu padre y a mi me han robado la bici.   Y es que a cada quien, como no podría ser de otra manera,  le duele lo suyo.

 

 

Misión Paris

 

Bueno, bueno, bueno…  no sé ni cómo empezar. En fin, lo haré sin anestesia ni nada.

Paris Hilton ha visitado España de la mano de Keteke, para presentar la nueva herramienta social de Internet. Por si no había donde elegir.. pues otra más.  Pero no es de ella precisamente de quien quiero hablar, si no de  Berto Romero y Miki Nadal. Esos dos genios del humor que ha dado este país nuestro llamado España.

 

Berto me encanta y le sigo desde hace varios meses, pero desde que se vistió de soldado napoleónico para cantar “La Bastilla”, su propia versión del nuevo tema de Tata Golosa  La pastilla, lo tengo entre los santos de mi devoción. En cuanto a Miki ya lo tenía desde que lo vi en un video llamando a gritos a una mujer desde la acera de la calle, para avisarle de que ya tenía arreglado el telefonillo del portal. Incluso tengo descargado en mi móvil, su “Ay Omá, que rica”.

 

Estamos en una época en la que la risa se ha convertido en un bien muy escaso y como tal, tremendamente valioso. Al menos, así lo veo yo y estos dos fenómenos de la ocurrencia y el chiste, me han hecho llorar de risa en bastantes ocasiones.

 

La idea de juntar bajo los mismos focos a la rubia más rica del planeta, y al decir lo de rica me refiero exclusivamente a su patrimonio económico, con Miki Nadal y Berto Romero no sé de donde surgió, pero el resultado aun siendo previsible, ha sido maravilloso.

 

Aqui podemos ver la entrevista de Berto al completo, emitida en el programa de Buenafuente en la Sexta:

Berto y Paris se conocen

Berto y Paris intiman

 

Y en el siguiente enlace, se puede ver parte del programa Se lo que hicisteis, también de la Sexta, donde Miki entra en escena a partir del minuto 05.38.

http://es.youtube.com/watch?v=SmwX2pbJR-I

 

 

Berto ha demostrado que es capaz de sacar un conejo blanco de cualquier chistera y el momento pandereta de Miki tampoco tiene precio. La verdad es que yo lo veía más con una zambomba, que es un instrumento tan español y arraigado a nuestras costumbres,  pero igual hubiese asustado a la rubia, que por cierto, prestó más atención a la caja de bombones que le llevó Miki, que a ellos mismos como personas. Como dice una amiga mía, es malo ser pobre, pero ser rico y aburrido es peor.

 

En un pajar tan grande como es Internet, es poco menos que imposible que alguno de los dos encuentre esta aguja, pero por si acaso...

 

GRACIAS Berto Romero y Miki Nadal, o Miki y Berto, que para mi tanto monta uno como el otro.  Gracias, porque el mundo es un sitio mejor estando vosotros en él.